La manzana es una de las frutas más saludables y tenemos todo el año y de diferentes tipo: verdes, amarillas, rojas, dulces, ácidas... Como dice el refrán, una manzana al día y nos sentiremos mejor a la vez que nuestro cuerpo funcionará mejor. Tiene muchas propiedades y por eso incluirla en nuestro menú diario es una gran ventaja para nuestra salud. Os dejo 10 razones para que sea imprescindible para vuestra dieta:
- Nos hidrata, por su elevado contenido en agua, más de un 80%.
- Contiene una gran cantidad de potasio ayudando así al corazón.
- La manzana aporta estabilidad intestinal al cuerpo gracias a la cantidad de fibra que contiene, unos 5 gramos por pieza. De esta manera ayuda a prevenir enfermedades como la diverticulitis y la aparición de las hemorroides, entre otras.
- Es antidiarreica y también laxante. Contradictorio, cierto, pero es así. Por un lado sirve como un laxante suave, y también ayuda en casos de colitis o gastroenteritis.
- Nos ayuda a reducir el colesterol gracias a la pectina que contiene y sirve también para mantener los niveles de insulina gracias a que libera azúcar y elimina metales como el mercurio y el plomo.
- Es el cepillo de dientes de la naturaleza. Si te lo dejas un día en casa puedes recurrir a la manzana. Su naturaleza ácida y astringente y su piel áspera, hacen que sea buena para ayudar a eliminar posibles restos.
- El consumo de vinagre de manzana contribuye a la prevención de piedras en el riñón.
- Comerse una manzana al día ayuda a controlar tanto el apetito como la ingesta de calorías. Nos puede llegar a saciar y aporta sólo entre 50 y 80 calorías por pieza.
- Rica en vitaminas. Sobre todo A y C, fósforo, calcio y hierro
- Podemos conservarlas varias semanas sin que se estropeen y podemos llevarla encima para hacer la media mañana o merienda, es una excelente opción para que los niños se la llevan al colegio.
Una manzana al día por lo tanto reforzará nuestro organismo, pero es importante tener en cuenta que las semillas de la manzana, si se consumen habitualmente pueden ser tóxicas, así que mejor apartarlas y por supuesto, como para todo, lavar bien la pieza, sobre todo por los restos de pesticidas con los que pueden llegar a nuestra mesa.

























